se exhibe hoy bajo el disfraz
del colorete rojo en tus mejillas,
del vestido que acaricia tu cintura.
Como no mirar a tus ojos plomizos
y sentir haber errado.
Como no quedarse prendido
del Olimpo de tus labios.
A corazón de trapo taparé tu frío
Cuando estes dormida.
Y de pagar condena entre tu pecho
Escribiré los versos mas tristes,
Escuchando lluvia;
Como bombas en Irak.
Esos besos, tan fríos como Kosovo,
Lo veo claro, me siento puro
Madre, me estoy haciendo un hombre,
Esas lágrimas no palian tus males,
Si tu sangre ya no late
Y cabe todo mayo en tu sonrisa.
El cielo gris de febrero
Tan pálido de niebla,
Tan desolada dejaba la mañana.
Caminé tras la danza de tu pelo
Y a tu lado mis sueños,
En silencio, como heridos,
Al verte pasar.
Ardor guerrero el viento gelido
Revoltoso y juguetón
En los campos yermos;
Donde muestra
Indomable el invierno,
Sus atributos de fiera.