Y oteando tus nebulosos ojos grises
Acariciar tu tez blanquecina,
Degustar el dulzor de tus labios fugitivos.
Acariciar tu tez blanquecina,
Degustar el dulzor de tus labios fugitivos.
A corazón de trapo taparé tu frío
Cuando estes dormida.
Y de pagar condena entre tu pecho
Escribiré los versos mas tristes,
Escuchando lluvia;
Como bombas en Irak.
Esos besos, tan fríos como Kosovo,
Lo veo claro, me siento puro
Madre, me estoy haciendo un hombre,
Esas lágrimas no palian tus males,
Si tu sangre ya no late
Y cabe todo mayo en tu sonrisa.